Saltar al contenido.
Anuncios

Mentes Asesinas – Anna Zwanziger

Anna Zwanziger

En el archivo criminal, Anna es considerada una ama de llaves empleada por importantes jueces de Bavaria que se convirtió en envenenadora, obsesionada por conservar su trabajo.

 

Mente asesina nacida en Núremburg, Alemania, el 7 de agosto de 1760 y fallecida el 17 de septiembre de 1801.

 

Anna Zwanziger es considerada una de las peores asesinas de la historia por envenenar a prestigiosos jueces vertiendo arsénico en la comida de sus víctimas para luego curarlas, con el objeto de ganarse su confianza.

 

Ráfagas de Historia de Anna Zwanziger

En Anna Zwanziger se combinan una historia de pobreza y marginación con desequilibrios mentales. Discriminada desde pequeña por su fealdad y sus deformidades, deseaba una vida convencional para los parámetros de su época, aunque tuviera que asesinar para conseguirlo.

Anna atravesó el siglo XVIII con poca fortuna. Consiguió casarse pero su marido, aficionado a la bebida, derrocho el poco dinero que habían recibido como herencia. Intento construir juguetes, pero no pudo salir de la miseria. Es posible que en esas circunstancias desesperadas, haya madurado en su atormentado cerebro la idea de aprender el arte de envenenar.

A los cuarenta años, comenzó a trabajar como criada y ama de llaves en la casa del juez Glaser, del cual se enamoró locamente. Anna buscaba un hombre cariñoso y de buena posición para que se casara con ella y la sacara de la pobreza. Lo que empezó como un sueño se transformó en una obsesión.

Anna Zwanziger no se destacó por su encanto. De hecho, las fuentes de la época la describen como una dama fea, retrasada en su crecimiento y sin expresividad en el rostro. Era de pequeña estatura, muy delgada y con la cara deformada hasta el punto de que se la comparaba con la fisionomía de un sapo. Así que imagínense la obsesión tan grande que creo en su cerebro para llegar a soñar en casarse con un juez renombrado como Glaser.

El objetivo establecido por la obsesionada ama de llaves tenía un escollo importante en la esposa del juez, que si bien no vivía con Glaser porque se había separado, seguían casados por la ley.

La mente criminal de Anna se las ingenio para elaborar un plan maquiavélico; ya que logro juntar a la pareja separada y para festejar este nuevo vinculo de amor preparo un maravilloso té. Después de la reconciliación por razones inexplicables la esposa del juez falleció.

El plan fue todo un éxito, lamentablemente su patrón se resistía a sus encantos, desatando la ira de la criada que ante la negativa continuaba asesinando a los huéspedes que caían en la infortunada casa.

Finalmente la obsesiva y  envenenadora ama de llaves fue despedida por Glaser – desconocen las razones- , pero inmediatamente consiguió trabajo con otro juez.

Con el juez Grohmann, la historia se repetiría siendo que al poco tiempo de estar trabajando con él Anna comenzó a amarlo en silencio, pero ante la noticia del compromiso del Juez con otra mujer despertó inmediatamente en Anna el deseo de envenenarlo. Así que sirvió una sopa especial de “Baviera” y el juez murió envenenado junto con dos sirvientas de la casa, las cuales no se llevaban bien con la ama de llaves.

Sin ninguna sospecha a su alrededor, la celosa criada obtuvo un nuevo empleo, esta vez con el juez Gebhard, quien tenía a su mujer enferma. Anna la enveneno a ella y a su bebe de la misma manera que a los demás; sin embargo, esta vez no logro envenenar a los otros criados. Quienes dadas las extrañas circunstancias de la muerte de la esposa e hijo  del Juez, acudieron exigiendo una investigación a regla, en la cual, se descubrió el arsénico en los alimentos.

Anna Zwanziger ya se había escapado de la casa del Juez Gebhard pero en 1809 fue arrestada y se dice que fue interrogada durante seis meses hasta que confeso con detalle los homicidios que había cometido y aclaro que hubiese matado a más de haber tenido la oportunidad.

Anna Zwanziger fue decapitada dos años después el 17 de septiembre de 1801

Como otras mujeres asesinas de su época, Anna Zwanziger uso arsénico para matar a sus víctimas. No pertenecía a la aristocracia, sino que era una persona de modesta condición. Hacia los últimos años de su vida se tornó mentalmente inestable y ese estado psicológico se trasladó a su trabajo.

Cuestión saber que la marginación es la antesala de la violencia y el asesinato. Nos hace reflexionar si la sociedad es la que genera a los asesinos o simplemente estos aparecen. ¿Cuánta marginación hay en tu país? ¿Cuántas muertes?

La Historia y sus Asesinos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: