Asesinos de Holanda: María Swanenburg

María Swanenburg (1839-1915)

La envenenadora de Leiden, la buena Mie.

 

La buena Mie, en efecto, es uno de los peores asesinos de la historia ya que tras atentar contra la vida de alrededor de 100 personas, con el pretexto de cuidar de ellos los envenenaba para cobrar el seguro de vida.

Conozcamos la breve Historia de esta asesina que nació en Leiden, Holanda el 9 de septiembre de 1839 y falleció en Gorinchem, Holanda, el 11 de abril de 1915.

Maria Catharina Swanenburg nació en uno de los arrabales más pobres de la ciudad holandesa de Leiden. Su padre trabajaba como obrero y su madre como ama de casa.

Desde pequeña Maria Swanenburg ocupaba su tiempo cuidando los enfermos de su vecindad. Aparte de acompañarlos les hacia las compras, los bañaba y aseaba sus casas.

Cuando la chica tenía doce años, su familia recibió un duro golpe. Los Swanenburg fueron echados de la casa que ocupaban por no pagar el alquiler a tiempo. Maria debió mudarse con sus padres y sus hermanos a otro lugar, y a partir de ese entonces no aparecen novedades de su vida, salvo que entre sus nuevos vecinos, fue conocida como Mie.

A los treinta años, Maria Catharina Swanenburg contrajo matrimonio con Johannes van der Linden, un herero de la zona. Se puso a trabajar cuidando a enfermos y ancianos de los alrededores, pronto gano su confianza y una reputación tan positiva en la vecindad, que empezó a ser llamada “la buena Mie”.

Maria les sugería a las personas que tenía bajo su cuidado de contratar fondos de entierro y seguros de vida, y luego ella misma recaudaba el dinero, convenciéndolos de que ella iba a realizar las gestiones pertinentes.

Hacia 1880, la buena Mie concibió la idea de envenenar con arsénico a los ancianos que cuidaba, con el objetivo de impedir cualquier reclamo del dinero que ellos le confiaban y al darse cuenta de que podía cobrar la herencia familiar, con el argumento de que ella los había cuidado hasta el final. Acudió a un negocio de pintura y compro cal mezclada con arsénico, de esa manera obtuvo la sustancia mortal.

Tras despachar a varios ancianos con pingües beneficios, siguió con los enfermos y más tarde con las familias para las que trabajaba, enveneno a padres e hijos.

Un año más tarde enveneno a su hermanastra, Cornelia van der Linden, y el 15 de julio de 1881 le lelgo la hora a su primo.

Maria cayó en desgracia cuando intento aniquilar a la familia de su hermanastra, en 1883: la buena Mie calculo mal la cantidad de veneno que debía mezclar con cebada, y las victimas no murieron. Por el contrario, sospecharon que habían ingerido alimentos de sabor extraño y concurrieron a un destacamento policial para hacer una denuncia.

Maria Catharina Swanenburg fue arrestada y acusada de hacer asesinado a noventa personas. Se desterraron quince cadáveres para hacer las autopsias correspondientes, y se comprobó la responsabilidad de la cuidadora. Paso treinta y dos años a la sobre y falleció en prisión hacia 1915. Su caso refuerza las estadísticas que indican que las mujeres, más que los hombres, siempre optan por el veneno para ejecutar a sus víctimas.

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