SENSACIÓN Y PERCEPCIÓN

CONTENIDO.

Introducción

La percepción de las personas

La percepción y las emociones

Los sentidos

INTRODUCCIÓN a Sensación y Percepción.

De los estudios que se han venido realizando a lo largo del último siglo sabemos, por ejemplo, que los murciélagos detectan sonidos inaudibles para las personas, que algunos animales, e incluso algunas personas, ven el mundo en blanco y negro, o que algunas tribus africanas que viven en chozas redondas y aran sus campos en círculos ya que no interpretan las líneas rectas como nosotros.

Todo esto quiere decir que en realidad desconocemos como es en verdad el mundo. Solo tenemos la interpretación de él que nos permiten nuestros sentidos, que nuestro cerebro es capaz de procesar y que hemos heredado de nuestra cultura.

El proceso por el que conocemos el mundo físico que nos rodea puede esquematizarse en los siguientes:

ESTIMULO – SENSACIÓN – PERCEPCIÓN.

La precisión sensorial es la percepción de personas, básica para interpretar nuestro mundo social y desenvolvernos correctamente en él. Tanto la percepción de objetos como la de personas han sido estudiadas desde la perspectiva de la Gestalt.

En la percepción de personas intervienen tres factores: la persona que percibe, la persona percibida y la información que se recibe. De los tres depende el proceso de formación de impresiones.

En la vida práctica del conocimiento de los mecanismos de la percepción son prácticamente inagotables. Estudios relacionados con ella se han utilizado para medir la sensibilidad de los operadores de radares, la respuesta a anuncios publicitarios, la estructura de la personalidad, evaluar el testimonio de los testigos oculares en los juicios, determinar las causas de accidentes aéreos, diseñar instrumentos para ciegos que sustituyen la visión o aparatos de control remoto en la investigación espacial, entre otras muchas aplicaciones.

LA SENSACIÓN Y LOS ESTÍMULOS.

La realidad exterior es captada por las personas y los animales a través de los sentidos. Nuestros receptores sensoriales son como ventanas hacia el mundo: reciben una información que llega hasta el cerebro, donde es procesada antes de producir una respuesta orgánica.

Para que estos receptores sean activados necesitan estímulos, es decir, ondas luminosas o cualquier otro tipo de energía física capaz de producir reacciones psicológicas.

La recepción de estos estímulos constituye la sensación, que es el proceso de recopilar información referente a lo que nos rodea. Con la sensación detectamos un estímulo, pero no sabemos que es. Es preciso que el cerebro procese toda la información sensorial recibida para que adquiera un significado, y este procesamiento es lo que conocemos como percepción. Con otras palabras, si nos encontramos en medio de un bosque, un sonido extraño (estimulo) nos pone en alerta (sensación), hasta que lo identificamos (percepción) como de ramas agitadas por el viento.

Esto quiere decir, al contrario de lo que se piensa a primera vista, que las cosas no tienen color o sonido por si mismas, sino que estas cualidades que les atribuimos son creadas en nuestro cerebro. Las sensaciones resultan puras abstracciones y solo existen integradas en el complejo proceso que constituye la percepción.

Receptores Sensoriales.

  • Exteroceptores – Responden a estímulos originados fuera del cuerpo. Coinciden con los cinco sentidos clásicos: vista, oído, olfato, gusto y tacto.
  • Interoceptores – Reciben la estimulación interna del propio organismo, como por ejemplo el hambre. Se encuentran situados en los sistemas respiratorio, digestivo, etc. Y en el interior de las vísceras.
  • Propioceptores – Reciben información sobre el movimiento y situación de cada una de las partes de nuestro cuerpo y controlan las respuestas maculares necesarias, por ejemplo, para caminar. Se hallan en los músculos, tendones y articulaciones.
  • Nociceptores – Transmiten las sensaciones de dolor localizadas en cualquier parte del organismo.

Umbrales de Sensación.

No todos los estímulos o fuentes de energía física que llegan a los sentidos son capaces de generar sensaciones. Piense en los sonidos: algunas frecuencias no son percibidas por el oído humano, anqué sabemos que sí lo son por algunos animales. Lo mismo ocurre con las ondas luminosas, las olfativas, etc.

Nos encontramos, por tanto, con la necesidad de determinar qué cantidad de estímulo es necesaria para que un receptor sensorial concreto la detecte. Para responder a esta cuestión se ha definido el umbral mínimo o absoluto, que es la mínima cantidad de estímulo necesaria para excitar un receptor sensorial. Otra cuestión que se deriva de esto es conocer el umbral máximo, que se define como la máxima cantidad de estímulo que puede detectar un sentido. Y aun podemos cuestionarnos una tercera, a la que responde el concepto de umbral de diferencia, que es la diferencia más pequeña en intensidad entre dos estímulos que se pueden notar. (Que diferencia en intensidad debe haber entre dos luces para que podamos constatarla).

El psicólogo alemán Weber descubrió la ley que lleva su nombre para calcular este umbral diferencial o diferencia apenas perceptible, es decir, la cantidad de estímulo que hay que añadir para que el perceptor aprecie una diferencia. La cantidad necesaria varía según el tipo de estímulo, pero se mantiene constante dentro de la misma clase de ellos. Esta ley, dice que la diferencia apenas perceptible es proporcional a la magnitud del estímulo original.

LA PERCEPCIÓN SENSORIAL.

En la percepción interviene otro proceso más: el reconocimiento del objeto como algo específico. La percepción es un mecanismo complejo por el cual organizamos e interpretamos las sensaciones que nos producen los estímulos del medio y se nos hacen presentes objetos y acontecimientos como hechos previstos de significado.

A veces experimentamos sensaciones aisladas antes de darles un significado. Percibimos directamente una manzana, no una suma de colores, olores o formas. La percepción depende del mundo que nos rodea y también de la persona y el momento en que se percibe.

Teorías sobre los Mecanismos de la Percepción.

  • Estructuralismo – Wundt – primero se reciben las sensaciones aisladas, y luego el cerebro las asocia estas sensaciones entre sí para percibir el objeto en su totalidad. La percepción responde así a leyes fijas y la persona tiene un papel pasivo en el proceso. Esta idea ha sido abandonada por la comunidad científica.
  • La Gestalt – afirma que la percepción no consiste en la suma de sus elementos, sino que percibimos totalidades estructuradas o formas organizadas. El organismo posee una capacidad innata para percibir estas formas organizadas.
  • Cognitivismo – La percepción se halla relacionada con otras facultades, como la memoria y la toma de decisiones. La persona aprende a predecir, creando esquemas cognitivos para dar significado a las sensaciones que recibe de su entorno.
  • Neuropsicología – La percepción depende de la actividad neuronal y de las conexiones que se producen entre neuronas gracias a la experiencia y el aprendizaje.

Operaciones Sensoriales.

Los sentidos realizan cuatro operaciones en el proceso de la percepción: detección, transducción, transmisión y procesamiento de la información.

  • Detención – El grupo de células sensibles a un tipo de energía particular es conocido como receptor. Por ejemplo, algunas células de los ojos captan el tipo de energía electromagnética que conocemos como visión.
  • Transducción y transmisión – Los receptores convierten el tipo de energía que captan en señales electroquímicas que el sistema nervioso convierte en impulsos nerviosos. Estos impulsos nerviosos viajan hacia zonas específicas del cerebro para su procesamiento.
  • Procesamiento de la información – La información sensorial influye simultáneamente las características del estímulo y la constitución del receptor. Y aunque las fronteras entre uno y otro son difíciles de delimitar, nadie cuestiona en la actualidad la importancia para ambas.

FACTORES QUE INTERVIENEN EN LA PERCEPCIÓN.

En el acto perceptivo es procesada tanto en los receptores como en el cerebro. En los organismos simples, los receptores se encargan de la mayor parte del trabajo; en los complejos, como el humano, el cerebro se encarga de la mayor parte de este procesamiento.

Características del receptor.

En el conocimiento que cada receptor tiene de la realidad que percibe intervienen sus habilidades constructivas, fisiológicas y sus experiencias.

  • Habilidades constructivas – son el conjunto de operaciones cognitivas que realizamos al procesar información: hipótesis (respecto a la importancia de la información), anticipación (respecto a lo que sucederá debido a lo que se acaba de detectar), almacenadoras (retención de la información) e integradoras (procesamiento de los datos).
  • Habilidades Fisiológicas – hacen posible la recopilación de la información. Además de las propias de cada especie, cada individuo presenta variaciones perceptuales con respecto a sus congéneres.
  • La experiencia – conforma el punto de vista de cada receptor, pues cada situación experimentada crea determinadas expectativas. Por ejemplo, si vemos un árbol del cual se caen las hojas, percibimos el otoño porque interpretamos esos datos por experiencia.

La influencia de la cultura.

El medio social y la cultura desempeñan un importante papel en la experiencia perceptiva. El ejemplo más claro de esta influencia es el lenguaje. A través de él los sucesos y los objetos adquieren un sentido simbólico, de manera que las palabras no solo designan algo concreto, sino también unas características abstractas (un chale en la playa significa también vacaciones, descanso, poder adquisitivo, etc.) Por el contrario, una comunidad social puede necesitar de un número mayor de palabras para designar una misma cosa, pues esta es percibida con un número más elevado de matices (por ejemplo, el camello tiene más de cuatrocientos nombres en la lengua árabe, según designe un camello de determinada edad, que sea hembra, preñada, etc.)

Otros estudios han corroborado que se aprende a percibir. Por ejemplo el antropólogo Colin Turnbull llevo a la planicie africana a un grupo de pigmeos que solo conocían el bosque. Cuando uno de ellos vio un grupo de búfalos en la lejanía, creyó que tenían el tamaño de insectos, puesto que estaban acostumbrados a verlos siempre dentro de los límites del bosque, más cercanos que los de la planicie.

La Atención.

El acto de percibir requiere una selección. Pero lo general, las personas y animales prestamos más atención a lo externo que a lo interno, y nos centramos en la información más significativa, es decir, en lo que nos resulta novedoso, inesperado, intenso o cambiante.

Otras influencias importantes para que prestemos una mayor atención a algo son las necesidades (comida, peligro, etc.) motivaciones (no nos perderemos un detalle en una conferencia sobre un tema que nos interesa) y valores (se ha demostrado, por ejemplo, que las personas con prejuicios raciales respecto a los judíos identificaron con mayor facilidad la presencia de individuos de esos rasgos en una colección de fotografías donde se mostraban personas blancas).

También el tipo de estímulo (tamaño, color, luminosidad, movimiento, repetición) o el hecho de que nos resulten agradables o desagradables, afectan a la atención.

LA PERCEPCIÓN DE PERSONAS.

La manera en que percibimos a las personas es el primer paso para reconocer e interpretar nuestro entorno social y sus principales y primeros investigadores también fueron los psicólogos de la Gestalt.

Similitudes y Diferencias entre la percepción de personas y objetos.

Semejanzas

  • Percibimos totalidades estructuradas. Igual que clasificamos objetos o fenómenos del mundo físico (colores, olores, sonidos), clasificamos a las personas según distintas categorías (aspecto físico, profesión, carácter).
  • Buscamos o nos finamos, preferentemente en las características invariables.
  • Nuestras percepciones tienen un significado, son interpretaciones de los estímulos que recibimos.

Diferencias.

  • La percepción de una persona, al contrario que la de un objeto está sujeta a error, dada la complejidad y variedad que caracteriza al ser humano.
  • Las demás personas se parecen a nosotros, y la manera en que las percibimos esta mediatizada por nuestras propias características.
  • Cuando percibimos a una persona somos a la vez percibidos por ella. La interpretación que el otro haga de nuestras características o expectativas puede influir en la información que presenta sobre sí misma.

FORMACIÓN DE IMPRESIONES.

El proceso mediante el cual se infieren características psicológicas de una persona a partir de sus atributos y de su conducta, se denomina formación de impresiones.

Dos nuevas líneas de investigación: los modelos de integración de la información y las teorías implícitas de la personalidad.

Las Investigaciones de Ash.

Entiende que las diversas informaciones que nos llegan de otra persona no las recibimos como elementos aislados, sino como un conjunto organizado, como totalidades. Para Ash la cuestión está en comprender como organizamos los datos en ese todo coherente.

Por ejemplo, una persona de la que le dicen que es inteligente, habilidosa, trabajadora, afectuosa, decidida, práctica y prudente; y otra cuyos rasgos son los mismos excepto en el calificativo de afectuosa, que en este caso se intercambia por el de fría. Lo más probable es que a la persona que posee el rasgo de afectuosa la perciba usted de una manera más positiva que a la que posee el rasgo de fría.

Así lo comprobó Ash, quien concluyo que, en esta secuencia, los rasgos fríos y afectuosos serán los que servirán para organizar la información, y por este motivo los denomino rasgos centrales, mientras que al resto los llamo rasgos periféricos. También denomino rasgos estímulo a aquellos que se nos presentan con la información que recibimos y rasgos respuesta a los que resultan de nuestro proceso de interpretación.

De estas investigaciones dedujo que determinado rasgo puede ser central en un momento determinado y periférico en otro (en la secuencia obediente, débil, superficial, afectuosos, sin ambiciones y vanidoso, el rasgo afectuosos que antes era central pasa a ser periférico) y ello le llevo a concluir que el significado de cada tipo de rasgo depende del contexto y del ambiente en que se presente.

Integración de la información.

Tratar de establecer modelos que expliquen las distintas formas en que procesamos y combinamos la información sobre otras personas.

Los modelos de tendencia racional – Según esta teoría, los distintos elementos de una información se combinan entre si para producir una única impresión, y esto se puede hacer de dos maneras: cambiando el significado de las características según el resto de la secuencia o bien infiriendo un nuevo rasgo que simplicidad y explica la secuencia completa (de alguien que sabemos que está desocupado, es hablador y desconsiderado, concluimos que es un pelma)

Los modelos de combinación lineal – Parten de la idea de que los elementos informativos no cambian de significado, sino que se combinan multiplicándose, sumándose o promediando, pero conservando su valor inicial.

El modelo de S.T. Fiske y S.L. Neuberg – sostiene que la formación de impresiones se hace de las dos maneras, dependiendo de las circunstancias en que se nos presenta la información y de nuestra motivación. Utilizamos el modelo de tendencia relacional cuando la persona percibida carece de interés para nosotros, por lo cual nos hacemos una impresión rápida recurriendo a nuestros esquemas o categorías previas. Si la persona nos interesa más, prestamos mayor atención a todos sus elementos informativos para hacernos una impresión más cabal.

Teorías Implícitas de la Personalidad.

Tratan de descubrir si existen relaciones estables entre los elementos informativos y más concreta-mente, entre los rasgos de personalidad.

(TIP) teorías implícitas de la personalidad se define como las creencias que cada uno de nosotros tiene sobre el ser humano en general, y en particular sobre los atributos personales o rasgos de personalidad. A pesar de que estas creencias son personales, normalmente son compartidas por los grupos sociales, en especial en circunstancias históricas determinadas.

Whisner retomo las investigaciones de Ash sobre los rasgos centrales, pero estuvo en desacuerdo con él. Según este investigador, los rasgos centrales no dependen de los rasgos estimulo, sino de nuestra motivación, es decir de los rasgos respuesta.

Pero ¿Cómo asocian unos rasgos con otros? Para C.E. Osgood, solo establecemos tres tipos de clasificaciones de las cuales la primera es la más importante.

  • La dimensión evaluativa (bueno malo)
  • La dimensión potencia (fuerte débil)
  • La dimensión actividad (activo pasivo)
  • La dimensión evaluativa puede subdividirse a su vez en otras clasificaciones, como madurez, preocupación por los demás, integridad, estabilidad, y atractivo físico. Otros autores distinguen en la dimensión evaluativa entre la evaluación de la competencia social y la evaluación de la competencia intelectual.

FACTORES INFLUYENTES EN LA PERCEPCIÓN DE LAS PERSONAS.

El receptor, la persona percibida y el contendió de la percepción son los tres factores que influyen en la formación de impresiones.

El Receptor.

Las personas tienen tres tipos de objetivos cuando perciben a otra:

1.- Probar o confirmar sus propias expectativas.
2.- Comprender a la otra persona y la causa de su conducta.
3.- Determinar si la conducta del otro se ajusta a alguna norma.

Hilton y Darley distinguen entre situaciones diagnostico (cuando el perceptor necesita formase una impresión lo más exacta posible, por ejemplo, para contratar a alguien) y situaciones de acción (cuando solo se necesita una evaluación simple, por ejemplo para comprar un establecimiento).

Otros factores influyentes en el perceptor son:

  • La familiaridad (la impresión es más compleja cuando más se conoce a la otra persona).
  • El valor del estímulo (si el rasgo percibido es altamente valorado se produce una percepción acentuada, es decir, ese mismo rasgo parece mejor de lo que en realidad; y el efecto halo, por el cual se perciben de una manera más positiva el resto de los rasgos).
  • El significado emotivo del estímulo (se reconoce inmediato los estímulos que representan una amenaza y los que pueden suponer un beneficio).
  • Las experiencias (se acierta más cuando mejor se conoce un rasgo).

La Persona Percibida.

Se guía por tres pautas para emitir información sobre si misma con objeto de manejar la impresión.

1.- Congraciamiento (se ajusta a las expectativas del perceptor para parecerle atractivo)
2.- Intimidación (intenta mostrar su poder).
3 Auto-promoción (trata de mostrar sus cualidades y de ocultar sus defectos).

El Contenido de la Percepción.

Su importancia para el perceptor depende de varias circunstancias:

  1. Efectos de orden (efecto primacía: los primeros elementos percibidos tienen mayor importancia que los siguientes, y efecto reciente: la información más reciente se recuerda mejor que la anterior)
  2. Tono evaluativo de los elementos informativos (los elementos valorados como negativos tienen mayor importancia que los positivos)
  3. Información única y redundante (los elementos informativos más originales tiene mayor peso que los repetitivos)
  4. Ambigüedad (tienen menos importancia los rasgos ambiguos que los claros y precisos)
  5. El propio contenido de la información (apariencia física, conducta y rasgos de la personalidad).

LA PERCEPCIÓN Y LAS EMOCIONES.

La percepción juega un papel fundamental en el mundo de las emociones. Como bien dice su proveniencia latina “perceptio” que es la acción de recoger; con los sentidos hacemos precisamente eso: recogemos la información de nuestro mundo y creamos un modelo – propio – de la realidad que nos rodea.

Percibimos nuestra realidad en cierto orden y aquello que percibimos lo relacionamos con un pensamiento o una emoción, que después se manifiesta en nuestras asociaciones – tendencia a estructurar totalidades –

Si una persona tiene el ceño fruncido puede percibirse de diferentes maneras: algunos la ven enojada, otros preocupada y alguno no están seguros. Por lo tanto, cada quien hace de su percepción un mapa de su mundo.

Como hemos visto, los estímulos externos forman impresiones. De estas, según su grado emocional con el que proceses dependerá la manera como se guardan en la memoria. Tus actos dependerán de estas grabaciones y de tu habilidad para que seas el generador de tu propia motivación.

ENTORNO. ¿Qué es aquello que influye para detonar una emoción?

Las personas. ¿Qué tipo de estímulo recibes de las personas a tu alrededor?

El contacto con las personas nos produce emociones diferentes. (atracción, afecto, resentimiento, presión, etc.)

Tus padres, maestros, amigos, novias, conocidos te han marcado con impresiones de por vida. Por ejemplo: si una novia te puso el cuerno, te costara mucho confiar en las demás o si una persona a la que admiras te dice constantemente “eres un fracasado” llegara el punto donde así lo creas.

Las consecuencias de como percibiste esas representaciones en tu mente determinan tu camino.

Los acontecimientos ¿Qué acontecimientos estamos experimentando?

En sí, los acontecimientos no son ni buenos ni malos. Sin embargo, se presentan en nuestro camino y podemos comprender y convivir con ellos de manera provechosa o no.

Es conveniente observarlos con cierta distancia para extraer de ellos aprendizajes y posibilidades que ofrecen. Por ejemplo: Nos quedamos sin trabajo, dependerá del manejo de la percepción del acontecimiento para caer en desgracia o como oportunidad de conseguir algo mejor.

El ambiente ¿Qué creencias tienes?

La cultura, la religión, la sociedad en la que te desenvuelves, tu educación, los valores y virtudes con los que creciste forman parte de tu ambiente y generan diferentes emociones.

LOS SENTIDOS – RECEPTORES SENSORIALES.

Cada receptor sensorial tiene sus propias formas de percibir los estímulos y precisarlos.

La Visión.

La visión orienta los movimientos y hace percibir los objetos. En la especie humana es el sentido dominante, y depende de unas células localizadas en los ojos que captan la luz.

Los ojos están formados por una serie de elementos especializados en captar las imágenes de nuestro campo visual (la parte del mundo que podemos ver en un momento determinado) y en enviarlas al cerebro a través de los nervios ópticos.

A causa de la incesante actividad de los ojos, que se encuentran por lo general en constante movimiento, se forma una imagen en la retina de 3 a 5 veces por segundo. Esto quiere decir que el almacenamiento y procesamiento de la información requiere la formación de imágenes sucesivas en la retina.

Procesamiento de la información visual.

El ojo puede considerarse como una cámara oscura con una apertura al frente, la pupila, que permite el paso de la luz. Cuando la luz es muy tenue, la pupila se dilata para dejar entrar una mayor cantidad de luz, y al contrario, cuando la luz es demasiado intensa, se contrae para limitar su paso.

Las neuronas de la retina reciben el estímulo visual y procesan parte de sus datos (forma, detalle, contorno, color y movimiento) antes de enviarlos al cerebro. Cada célula retiniana está asociada a un campo receptivo, y solo reacciona cuando se estimula el área de la retina que la contiene.

En la actualidad se sabe que el procesamiento de la información visual se realiza de forma fragmentada. Cada sección del cerebro trabaja sobre diferentes partes del mensaje recibido.

Los datos ya en cierta medida procesada son enviados a dos zonas del cerebro, los lóbulos occipitales, llamados también corteza visual y el calículo superior. En los primeros, se procesa fundamentalmente la visión de patrones y el movimiento, mientras que el calículo superior se encarga sobre todo de procesar los datos sobre el lugar donde se encuentran las cosas y por tanto, de orientar los ojos en determinada dirección.

En la actualidad se piensa que el sistema nervioso llega a comprender los patrones visuales mediante su reducción a una serie de regiones claras y oscuras llamadas frecuencias espaciales, hecho que se conoce como teoría de la frecuencia espacial.

Cualquier célula que responda a una longitud y anchura de una línea puede caracterizarse como sensible a una frecuencia espacial especifica.

Percepción de objetos.

Se debe a la Gestalt la descripción de las reglas por las cuales las personas organizamos nuestras sensaciones respecto a la visión de objetos, de acuerdo con los siguientes principios.

Principio de organización. – Cuando existen varios estímulos simples, tendemos a percibirlos agrupados en formas más complejas de acuerdo con las siguientes leyes:

  • Ley de cercanía o proximidad – Afirma que tenemos la tendencia a agrupar los elementos que se encuentran próximos. (Cuando los puntos verticales están más próximos entre si que los horizontales, vemos columnas verticales y cuando los puntos horizontales están más próximos entre sí, vemos columnas horizontales)
  • Ley de similitud – Agrupamos los elementos que son similares o lo parecen. (Vemos columnas verticales cuando los elementos semejantes están dispuestos verticalmente, y columnas horizontales cuando los elementos iguales se agrupan horizontalmente.)
  • Ley de continuidad – Agrupamos juntos elementos que están constituidos por líneas rectas o curvas. (Es más fácil distinguir un cuadro donde un círculo y un cuadrado sean lineales que con el mismo color).
  • Ley de simetría – Agrupamos los elementos que tienen formas regulares, sencillas y bien definidas.

Otras leyes de agrupación propuestas son la ley de cierre o regresión común, que es la tendencia a rellenar los huecos en las líneas rectas o curvas, la ley de la clausura, que consiste en agrupar los elementos en la misma región que percibimos en correada, y la ley de conexión, por la que agrupamos los elementos conectado.

Percepción figura fondo.

Cuando miramos nuestro entorno tendemos a ver objetos (figuras) destacando en un contexto (fondo). Pero al mismo objeto puede ser interpretado como figura o fondo. Si invertimos lo que hemos considerado figura por el fondo, se produce el fenómeno llamado inversión figura objeto o percepción multiestable. (la copa y la pareja)

Constancia perceptiva.

Los objetos conservan en nuestra percepción sus características propias, aunque su presentación sea modificada. Por ejemplo, una persona que se aleja conserva el mismo tamaño en nuestra percepción a pesar de que la perspectiva lo modifique, haciéndolo parecer más pequeño. En el ejemplo de los pigmeos que veían a los búfalos del tamaño de insectos no se cumplía la constancia del tamaño debido a su ambiente.

Movimiento aparente.

Cuando los estímulos visuales se presentan con un determinado intervalo, los percibimos con cierta vinculación real. Es el caso del cine, donde en realidad se proyectan fotografías estáticas a una velocidad tal que produce la sensación de movimiento.

Las ilusiones.

Obtenemos percepciones falsas debidas bien a determinadas características del estímulo, bien a limitaciones de nuestros órganos sensoriales.

Percepción del Color.

La sensación del color está determinada por la frecuencia y la longitud de las ondas luminosas. Los colores tienen tres propiedades:

Coloración: Viene determinada por la longitud de la onda luminosa. Existen unos colores básicos (azul, verde, amarillo y rojo), cuyas combinaciones dan lugar a los colores cromáticos y unos colores acromáticos: el gris, el blanco y el negro.

Saturación: Es la pureza de la coloración. De un verde puro, sin mezcla, se dique que está saturado.

Brillantez: Se vincula con la amplitud de la onda luminosa y se relaciona con su intensidad.

El hecho de que los colores se perciban así tiene que ver con la forma y función de las células de la retina. La teoría del receptor tricromático dice que estas se distribuyen en tres tipos de conos que responde a diferentes longitudes de onda: azul violeta y verdes y amarillo rojo.

Otro fenómeno de la visión es la post imagen, que se define como la experiencia visual que continúa después del cese del estímulo que consiste en ver el color opuesto al del estímulo: azul para el amarillo, rojo para el verde y negro para el blanco. Este fenómeno se explica por la teoría del proceso oponente, que afirma que las células receptoras están unidas en pares opuestos: rojo verde, azul amarillo y negro blanco. Los dos miembros de cada para son antagonistas: la excitación en uno de ellos inhibe al del otro. Las células blanco negro llevan información referente a la brillantez; las rojo verde y las amarillo azul transmiten la coloración.

Percepción de la profundidad.

La percepción de la profundidad depende de la información binocular (obtenida con los dos ojos), monocular (obtenida con un solo ojo) y cinética (movimiento).

Debido a que los ojos están separados, tenemos una visión diferente con cada uno de ellos que se denomina disparidad binocular. Esta diferencia es el dato que usa el cerebro para dase cuenta de la profundidad.

Con la visión de cada uno de los ojos por separado se obtienen señales monoculares con las que también vemos la profundidad, pero sobre todo distinguimos la lejanía. Entre las principales señales monoculares cabe destacar la claridad, la perspectiva lineal y los gradientes de textura.

Claridad – Los objetos lejanos se ven borrosos porque el aire está lleno de particulares diminutas que se aprecian menos con la cercanía.

Perspectiva lineal – Las líneas paralelas convergen en la lejanía. Se usa en la pintura para dar sensación de profundidad.

Gradiente de textura – Los elementos más cercanos están más separados entre sí que los lejanos.

Del movimiento del observador (cinética) también se obtiene información sobre la profundidad. El paralaje de movimiento es el movimiento aparente del objeto cuando el observador pasa por delante de él. Los objetos que están cerca parecen moverse con mayor rapidez que los que están lejos y en dirección opuesta al observador. (Los árboles en la carretera y el sol).

La Audición.

Las personas somos capaces de distinguir unos 450 000 sonidos, una capacidad excepcional a la que se añade la localización de su procedencia. El sonido consiste en una serie de vibraciones que produce en el aire el movimiento de objetos.

En el oído existen células especializadas en detectar las ondas sonoras que forman estas vibraciones. Las principales características de las ondas sonoras son la amplitud y la frecuencia.

La amplitud de una onda sonora está relacionada con la intensidad (el volumen) con la que la percibimos; mientras que la frecuencia se vincula al tono.
Las intensidades se miden en decibelios; o decibelios corresponden a la menor intensidad que puede ori una persona con audición normal en un ambiente sin ruido. El tono se mide en Hertzios (Hz) y la audición normal oscila entre los 20 y los 20,000 Hz.
La localización de los sonidos se debe que los percibimos como cercanos cuando son intensos y lejanos cuando son suaves. Si proceden de objetos en movimiento, por ejemplo un automóvil, tienen un tono alto cuando se nos acerca y bajo cuando se alejan. A esto se llama efecto Doppler y se produce porque las ondas sonoras se agrupan cuando el sonido se acerca y se separan cuando se aleja.

También distinguimos la procedencia del sonido según nos llega antes a un oído que a otro. Igual que con la visión, los sonidos que recibe el oído son transmitidos al cerebro, y lo hacen a distintas regiones de los lóbulos temporales.

El Gusto y el Olfato.

Los receptores del gusto se llaman botones gustativos y se localizan en las papilas gustativas de la lengua. Son sensibles a cuatro sensaciones básicas: dulce, acido, salado y amargo. Nuestra sensibilidad hacia los alimentos es máxima cuando su temperatura se encuentra entre los 22 y 23 grados centígrados. Las células gustativas son remplazadas cada cierto número de días. La información sobre el gusto se procesa en la corteza somato sensorial de los lóbulos parietales y en el sistema límbico, pero se desconoce la forma en que se realiza.

Los receptores del olor se encuentran situados en la parte superior de la cavidad nasal y consisten en unas células denominadas bastones olfativos. El sistema olfativo funciona de manera diferente al del resto de los sentidos. Sus mensajes no llegan a ninguna región espacial del cerebro, lo cual ha hecho pensar a los científicos que evoluciono antes que el resto de los sentidos y que lo hizo de forma diferente.

La principal función del olfato en los seres humanos es intensificar el sabor de los alimentos. En los animales sus funciones son más variadas; le sirve para guiarse hacia la comida e identificar compañeros o alejarse del enemigo. En estrecha relación con el olfato están las feromonas, sustancias químicas que segregan algunos animales para comunicarse con otros, y que en determinados casos provocan cambios hormonales necesarios para el apareamiento.

El Tacto, Temperatura y Dolor.

Los receptores somato sensoriales están distribuidos por toda la piel.

Ciertas células reaccionan tanto a la presión, como a la temperatura y el dolor, pero la mayor parte parecen estar muy especializadas. Los mensajes son enviados a la medula espinal y de ahí parten por vías complejas hasta los lóbulos parietales del cerebro, que es donde se procesa la información.

La sensación de la presión varía de una persona a otra y de un lugar a otro de su cuerpo.

Menor para presiones bajas y mayor para presiones altas
Tiene capacidad de adaptación (dejamos de notar la presión de la ropa)
Si los objetos que nos presionan están separados, producen sensaciones diferentes de presión; si están juntos producen una única sensación.
La temperatura también se siente diferente en distintas partes del cuerpo, además, no reaccionamos igual ante el frio y el calor. Así, la frente es muy sensible al calor y poco al frio. Este sentido también sigue el principio de adaptación.

Para el dolor también existen zonas de mayor sensibilidad, como son los dedos o el cuello, y zonas de mayor sensibilidad, como la planta de los pies o las mejillas. La sensación de dolor sigue el principio de adaptación, pero solo para el dolor suave.

Orientación Corporal.

Intervienen dos sentidos: el sentido cenestésico (posición y movimiento de las distintas partes del cuerpo) y el sentido vesicular (orientación del cuerpo y equilibrio).

Ambos sistemas interactúan de manera compleja. El sentido cenestésico depende de receptores situados en las articulaciones, músculos y tendones, mientras que el vesicular tiene sus receptores en partes óseas del cráneo situado en el oído interno.

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