La Dimensión Biológica de la sexualidad humana.

La dimensión de la sexualidad biológica hace referencia a los factores anatómicos, fisiológicos, bioquímicos y genéticos que subyacen a los diferentes componentes de la sexualidad.

El deseo sexual, la capacidad para estimularse, la respuesta sexual y la satisfacción, dependen del funcionamiento biológico del organismo.

El sexo es un impulso muy primitivo e íntimamente ligado a las circunstancias emocionales. La naturaleza humana responde con todos sus sentidos a las posibilidades sexuales.

ESTÍMULOS

Olfativos
Táctiles
Visuales
Imaginativos
Otros.

RESPUESTA SEXUAL

Excitación
Meseta
Orgasmo
Resolución

Una serie de estímulos ponen en marcha la respuesta sexual. Las mismas estructuras que regulan la emoción, regulan el sexo, aunque con algunos matices diferentes. El control del estímulo sexual y su respuesta es una especie de círculo interactivo de influencias. En principio hay estímulos sensorial o imaginado que desencadena un impulso que llega a la médula cerebral y a través de hormonas e impulsos nerviosos, envía las órdenes a los órganos sexuales para que se pongan en movimiento. Todos estos elementos y el sistema nervioso que transmite estas órdenes deben estar en buen estado para que el proceso total se lleve a cabo.

Las respuestas sexuales, como la erección del pene y el clítoris, así como, la lubricación vaginal, son controladas por unos segmentos sacros de la médula espinal que controlan también la expulsión del semen (eyaculación) y parte del orgasmo femenino. El Hipotálamo es el encargado o mediador del interés sexual, el deseo tal como lo entendemos por medio de la recolección de información exterior o de la propia bioquímica interna. Interviene en las sensaciones de placer y contribuye a la modulación emocional y afectiva de la conducta sexual.

La regulación hormonal de la sexualidad humana sigue un mecanismo de Feed Back o retroalimentación por medio del hipotálamo que estimula el óvulo anterior de la hipófisis para que segregue, en la mujer, la prolactina que pone en funcionamiento el ovario que a su vez produce los estrógenos que influirán en el hipotálamo para alimentar el proceso. En el hombre, un sistema paralelo activa el testículo para que segregue la necesaria testosterona.

FACTORES BIOLÓGICOS.

Los principales son los centros nerviosos y las hormonas. Los controles nerviosos que intervienen en la respuesta sexual son:

La médula espinal, que se encarga de transportar los estímulos sensoriales hasta el cerebro.

El di encéfalo o cerebro primitivo, y concreta mente el hipotálamo, que está conectado con otras partes del cerebro y con una serie de glándulas, cuya misión es filtrar y regular tanto el estímulo recibido como la respuesta.

La corteza cerebral, que es la responsable final de la conducta sexual. Si se da una respuesta esta vuelve a través de la médula espinal para actuar sobre los órganos genitales.

“Ha habido química” Lejos de ser una simple frase hacha, en el cuerpo se dan una serie de cambios químicos que influyen de manera decisiva en la conducta sexual.

Las hormonas son sustancias químicas que se segregan directamente a la sangre por las glándulas endocrinas. Las glándulas endocrinas más importantes son los testículos en el hombre y los ovarios en las mujeres, además de la hipófisis, que está en el cerebro.

Estas glándulas dan lugar a la producción de andrógenos u hormonas sexuales masculinas, entre las que destacan la testosterona y la androsterona, que son las responsables del impulso sexual masculino. En el caso de las mujeres, los estrógenos y la progesterona son las hormonas sexuales más importantes, responsables, además, de los cambios físicos en la pubertad. Todos estos mecanismos biológicos influyen de manera decisiva en la conducta sexual.

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