Teoría de la pulsión de Freud.

La conducta al servicio de la satisfacción.

La eterna y constante acumulación de energía de los impulsos biológicos.

La pulsión surgió a partir de una biología funcional, una que comprendía que la función de la conducta era satisfacer las necesidades corporales. A medida que se daban los desequilibrios biológicos, los animales experimentaban estas deficiencias corporales en términos psicológicos, como pulsiones. La pulsión motivaba cualquier conducta que sirviera para satisfacer las necesidades del cuerpo (comer, beber, aproximarse).

Sabías Que El concepto motivacional que surgió para reemplazar al instinto (utilizado en la antigüedad)  fue la pulsión, introducida por Woodworth 1918.

Las dos teorías de la pulsión más ampliamente aceptadas provinieron de Sigmund Freud (1915) y Clark Hull (1943)

Teoría de la pulsión de Freud.

Toda conducta era motivada y que el propósito de la conducta era estar al servicio de la satisfacción de las necesidades. Su perspectiva del sistema nervioso era que los impulsos biológicos eran condiciones recurrentes constantes e inevitables que producían acumulaciones de energía dentro del sistema nervioso (Freud, 1915)

Una manera de comprender la perspectiva de Freud en cuanto a la energía del sistema nervioso es por medio de la analogía de un sistema hidráulico en el que la energía (al igual que el agua en flujo continuo) sigue creciendo más y más. A medida que las pulsiones corporales continúan acumulando energía, el impulso ansioso por liberar dicha energía se vuelve cada vez más urgente y puntual (de lo contrario el agua se desbordaría). Mientras más aumenta la energía psíquica, mayor el impulso a actuar. La conducta adaptativa acallaba la pulsión, durante un tiempo, pero la eterna y constante acumulación de energía del sistema nervioso habría de regresar (nunca se apaga el agua).

Al tratar de mantener un nivel de energía constante y bajo, el sistema nervioso incesantemente se veía alejado de este objetivo a causa del surgimiento y re surgimiento de impulsos biológicos. Cada acumulación de energía alteraba la estabilidad del sistema y producía incomodidad psicológica (ansiedad). Si la acumulación de energía aumenta sin control, podría amenazar la salud fisiológica y psicológica. Por tanto, la pulsión surgía como especie de sistema de emergencia que advertía de la necesidad de tomar acción. Una vez iniciada, tal conducta está motivada continuaba hasta que se satisfacía la pulsión o impulso. En otras palabras, la conducta estaba al servicio de las necesidades corporales y la ansiedad (pulsión) actuaba como especie de intermediario para garantizar que la conducta sucediera en la forma y momento necesarios para asegurar la comodidad del cuerpo.

Freud resumió su teoría de la pulsión en cuatro componentes: fuente, ímpetu, fin y objeto.

La fuente de la pulsión se encontraba arraigada en la fisiología del cuerpo; en una deficiencia corporal (falta de alimento)

Una vez que se alcanzaba un nivel o umbral de urgencia, la deficiencia corporal se convertía en pulsión psicológica. La pulsión psicológica tenía propiedades motivacionales porque contaba con un ímpetu (fuerza) que poseía el fin de la satisfacción, que era la eliminación de la deficiencia corporal subyacente.

Para alcanzar este fin, el sujeto experimentaba ansiedad a nivel psicológico y era esta ansiedad la que motivaba la búsqueda motivacional (fin) de un objeto capaz de eliminar la deficiencia corporal. La satisfacción de la deficiencia corporal acallaba la pulsión/ansiedad.

Fuente de la pulsión (Se presenta una deficiencia corporal: hambre) -> Ímpetu de la pulsión (crece la intensidad de la deficiencia y surge en la conciencia la incomodidad psicológica que genera ansiedad) -> Objeto de la pulsión (Buscando reducir la ansiedad y satisfacer la deficiencia, la persona busca y consume un objeto del ambiente que satisfaga esa necesidad: comida)  Fin de la pulsión (el objeto del ambiente satisface la deficiencia corporal de manera exitosa, se presenta la satisfacción y se acalla la ansiedad, al menos durante un periodo)

 La teoría de la pulsión de Freud se vio sujeta a las siguientes críticas:

  1. Una sobre-estimación relativa de la contribución de las fuerzas biológicas a la motivación y por lo tanto, una relativa sub-estimación de los factores relacionados con el aprendizaje y la experiencia)
  2. Una dependencia excesiva en datos tomados de estudios de caso de individuos perturbados y por ende, poca dependencia en datos tomados de investigaciones experimentales con muestras representativas
  3. Ideas que no eran científicamente comprobables.
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