Símbolos, mitos y leyendas El número DOS.

Es un símbolo de la dualidad, la inmovilidad cuando las fuerzas son iguales, de ahí que genere conflicto.

En alquimia el dos son los contrarios, el sol y la luna, el rey y la reina, el azufre y el mercurio, en un principio son antagónicos, pero se resuelven y unen finalmente en el andrógino.

En el budismo es la dualidad de samsara, lo masculino y lo femenino.

En la cábala es la sabiduría y la auto-conciencia. Pero también simboliza el movimiento inicial que pone en marcha todas las evoluciones.

La mayor paradoja del numero dos es que representa, uno al lado del otro y unidos, lo visible y lo invisible. En efecto, si el uno es representado por un punto en el centro de un círculo, el dos muestra un círculo dividido en dos partes iguales. Como en el taï Ghi Tu.

El Helio es el elemento atómico número dos de la tabla de Mendeliev. Su átomo está compuesto por dos núcleos, con dos protones y dos electrones cada uno.

El astro físico ingles Norman Lockyer quien dio nombre a este segundo elemento en 1868 se equivocó en nombrarlo helios (Sol) puesto que el dos está vinculado analógicamente con Saturno y la Luna como gran principio femenino.

Saber + Curiosidades de los Números

Si habitualmente el 2 representa una pequeña cantidad o un numero pequeño, no es así como aquí lo entendemos y lo enfocamos. En efecto, en estas líneas no vamos a tratar de las cualidades cuantitativas de los números, que son ciertamente muy útiles para contar, clasificar, organizar, repartir, agrupar, sino de su alcance simbólico.

Simbólicamente cada uno de los números forma un todo indivisible, una unidad entera, cuyo principio originario e inicial se encuentra en el uno o vuelve hacia él de alguna manera.

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El numero dos y El taï Ghi Tu.

“La imagen de lo absoluto” o concretamente “la imagen de la transformación suprema”.

Uno de los más bellos símbolos que representa el conjunto perfecto formado por el 2, sin duda alguna, es el Ying y Yang, tal como esta representado en el Tao chino. El principio del Tao, filosófico y doctrinal qué se basa en la “no permanencia” de las cosas y la transformación constante.

Este principio presenta analogías con el de la prima materia de los alquimistas, ya que también se trata de una imagen de la energía universal que preside toda vida.

El taï Ghi Tu es un circulo perfecto. Esta dividido en dos partes iguales por una suerte de S central y vertical que, simbólicamente, representa la serpiente o el dragón en China. En la parte izquierda y blanca atribuida al principio del Yang o gran principio masculino, aparece un punto Yin negro. En la parte derecha y negra atribuida al principio Yin o gran principio femenino, se encuentra un punto Yang, blanco.

El dragón que aparece en el centro, al tiempo que separa el Yang del Yin, engendra un movimiento constante entre estos dos principios fundamentales y su interpretación continua, representada por un punto Yin en la parte Yang y por un punto Yang en el interior de la parte Yin. Es así como los chinos imaginan la mutación permanente de los dos grandes principios de toda vida, formando en el fondo una sola cosa.

Siendo dos, pueden engendrarse el uno al otro sin cesar y ser el origen de las múltiples formas de la vida en la Tierra y el Universo.

Simbología Sagrada: Las Claves Ocultas de la Historia de Las Religiones.
Excelente libro de Jesús Avila Granados, estudioso de los aspectos más esotéricos de la historia, es conferenciante, coordinador y director científico de eventos culturales relacionados con el esoterismo. Colabora con revistas como Historia de Iberia Vieja, Ano/Cero, Enigmas, Fomento, La Aventura de la historia, Vida apicola o Via libre. Condecorado en dos ocasiones por el Consejo de Europa con el premio Europa Humana, y con el Tutav, del Ministerio de Cultura de Turquia, y la Medalla al Mérito Agrícola, del Ministerio de Agricultura de Francia. Autor de más de cien libros, entre los que destacan su clásica obra de referencia La mitología templaria o la novela histórica La sombra del cardenal. CLIC PARA COMPARAR

El taï Ghi Tu y el Zodiaco.

Resaltemos que este símbolo del Ying y Yang se encuentra en los signos zodiacales de Cáncer y Piscis, y nos informa de que ambos signos tienen a la vez partes femeninas y masculinas. Los signos masculinos son Aries. Géminis, Leo, Libra, Sagitario y Acuario; los signos femeninos son Tauro, Cáncer, Escorpio, Capricornio y Piscis.

En otras palabras, todos los signos de fuego y aire del zodiaco son masculinos mientras que los signos de Tierra y Agua son femeninos.

Pero, reunidos en el zodiaco, forman un conjunto coherente. Cada uno de ellos tiene sus cualidades y sus propiedades en las cuales parecen estar inmersos y de las cuales los astros se impregnan cuando las cruzan. También ellos tienen un principio Ying y Yang en función de la naturaleza de cada cual. No es absurdo decir que el zodiaco es el taï Ghi Tu de Occidente.

El dos y el Ritmo.

Es fácil imaginar cómo el hombre tomó conciencia del ritmo y como sintió en el él canto mágico y sacro de la letanía de su sistema binario, inspirado sin duda en su rimo cardiaco o en la cadencia de su paso, tanto cuando caminaba como cuando corría.

Podríamos decir – aunque sea pura especulación por nuestra parte – que andando y escuchando el movimiento constante de la diástole y la sístole de su corazón, el hombre concibió el ritmo y le confirió carácter mágico, ya que el ritmo que oía en el parecía corresponder perfectamente a ciertos ruidos y cantos de la naturaleza, como el de las olas, el de ciertos pájaros, el del viento en los árboles, el de la lluvia repiqueteando en el suelo, etc…

Si seguimos especulando para ilustrar mejor el símbolo del dos, tal como fue percibido y concebido por nuestros antepasados, quizás al tomar conciencia del ritmo binario sobre el que se basa la gran sinfonía de la naturaleza y que sentía dentó de si, el hombre entendió que todo era doble: el hombre y la mujer, el Cielo y la Tierra, arriba y abajo, el día y la noche, el calor y el frio, el Sol y la Luna, lo interior y lo exterior, la vida y la muerte, el alma y el cuerpo…

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El número dos y la función unificadora.

El dos hace referencia al dúo, a la pareja, a la unión, al doble que es otro yo. La dualidad caracteriza lo que s doble, pero no lo que es opuesto, por eso, la connotación del bien y del mal, no se menciona.

Acerca de lo dual – que sin razón asimilamos a la dualidad entendida como oposición, rivalidad, lucha entre dos personas o dos cosas- su origen etimológico nos enseña que la raíz procede del latín dualis, que significa binario, y de ahí procede el dualismo, contrariamente a dúo que deriva del latino dúo y cuyo significado era dos.

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