Historias Insólitas NO ESTABA MUERTO ESTABA DE PARRANDA.

La muerte aparente como vimos en la pasada historia insólita no solo deja a su paso pesar, culpa y terror. En ocasiones ofrece alegría y en otras, sustos mortales como el de Simone.

Quien un día cualquiera decidió ir al cementerio de Brasil a dejarle unas flores a un familiar cuando se llevo el susto de su vida. En la tumba de a lado, parecía que la tierra había sido removida y al fijar su mirada observo como dos brazos aparecieron moviéndose como aspas desde lo profundo de la tierra. Gritando, la pobre mujer, que por poco se nos muere del susto, aviso al personal del santo campo, que inmediatamente socorrieron al “zombie”.

La policía comentó que el joven presentaba síntomas de asfixia y que este había sido golpeado en una violenta pelea hasta caer desmayado. Sus atacantes asustados por qué no reaccionaba lo enterraron en el cementerio esperando que nadie lo encontrará.

Otra insólita noticia que a cualquiera le podría provocar un paro cardiaco ocurrió en Sudáfrica en 1993, cuando un joven de 24 años falleció presuntamente en un grave accidente de tránsito. Sipho, se llamaba el joven, quien iba acompañado de su novia al momento del accidente.

Ella sobrevivió al accidente, pero vivió los angustiosos y tristes momentos en que se llevaban el cuerpo de novio al mortuorio de Johannesburgo y lo ponían en una caja de metal para luego ser enterrado.

Dos días después, Sipho despertó dentro del ataúd y para su fortuna, algunos de los trabajadores de la morgue lo escucharon y lograron sacarlo con vida. Ahora imagínense cuando el joven se presento en la casa de su novia… Obviamente esta sufrió un ataque de pánico.

Como dijimos, la muerte aparente también ofrece alegrías e imagínense ustedes si tu esposo o esposa fuera declarad@ muert@ por los medidos y lo enterraste con ese devastador sentimiento de duelo, sin embargo, a las tres horas escuchas la voz de tu amad@ y para tu sorpresa al exhumarlo continua con vida.

Esto le sucedió a Jinshi Liang de la región autónoma Guangxi de China, cuando su esposo de cuarenta años fue declarado muerto y regreso a sus brazos.

Volemos a chile donde Felisberto Carrasto, un anciano de 81 años estuvo a nada de ser enterrado vivió cuando un día sus familiares lo encontraron rígido y frio, concluyendo que estaba muerto. El gran error fue qué en vez de llamar al doctor, llamaron a la funeraria, quien puso al viejo en un ataúd. En pleno funeral, cuando los deudos hablaban de lo buena persona que fue don Carrasto, este despertó súbitamente.

Me imagino el terror que todos los presentes sintieron al ver al difunto levantarse como si se levantara de la cama una mañana cualquiera, pero en este caso, de un ataúd.

Viajemos a Francia donde un joven de 19 años falleció tras sufrir un grave accidente en su motocicleta. Esto ocurrió en 1937 en la localidad de St Quentin de Chalais, y el joven es identificado como Ángelo Hays.

Ángelo iba en su motocicleta cuando cocho contra una pared de concreto. El golpe desfiguro parcialmente su rostro y sus familiares no tuvieron autorización para ver el cuerpo desfigurado de su hijo. Las autoridades declararon a Ángelo oficialmente muerto y a los tres días fue enterrado.

El padre del joven cobro el seguro de vida para pagar el entierro de su hijo, pero la compañía de seguros gestiono una exhumación del cadáver para comprobar la difusión y con ello poder efectuar el pago del seguro.

Para sorpresa de todos. El cuerpo del joven todavía estaba caliente. Se encontraba en un coma causado por su lesión en la cabeza. Los médicos aseguraron que, pese a ser enterrado vivo, debido a la misma herida en la cabeza que lo había dejado en estado de coma, su cuerpo ya no necesitaba la cantidad normal de oxígeno necesaria para la supervivencia, lo que le permitió sobrevivir bajo tierra. Después de este insólito suceso y de que despertara del estado de coma, Hays se convirtió en una celebridad nacional en Francia, y mucha gente viajaba cientos de kilómetros para verlo y hablar con él.

En Túnez una mujer entro en coma y fue declarada posteriormente muerta. Sus familiares la enterraron siguiendo los ritos de la tradición musulmana y a los pocos minutos después del entierro dos burros comenzaron a oliscar la tierra y estampar sus pezuñas en el suelo donde había sido sepultada.

Uno de los deudos acudió de inmediato a espantar a los terribles animales que estaban profanando el ritual. Peor al llegar al lugar escucho los gritos ahogados de la mujer. De inmediato llamo a los sepultureros que lograron abrir el féretro antes de que la mujer se asfixiara. Esto ocurrió en el 2009.

Alegrías, sustos, penas o un eterno sufrimiento. Cerciórese de que los muertos estén bien muertos antes de enterrarlos.

Referencias
Teinteresa.es | guioteca.com | 20minutos.es | hugomitoire.blogia.com

Anuncios

Deja un comentario