Cuando las heridas emocionales no nos dejan vivir

La experiencia mal manejada origina conflictos internos que dificultan la salida de algún problema o circunstancia no deseada.

El problema radica cuando constantemente tropezamos con esa insoportable y odiosa situación como si fuéramos un iman que atrae los problemas, y aunque creamos hacer las cosas de diferente forma, volvemos al mismo patrón y de forma inconsciente creamos nuevamente esa situación que no queremos.

Este andar en círculos es debido a que en nuestro camino atravesamos por circunstancias o relaciones que dejan huella emocional y que, esa energía se estanca, como si fuera una herida que debe ser tratada y curada para que cicatrice. Sin embargo, no la atendemos y por eso seguimos caminando rumbo a los mismos problemas y circunstancias ya que inconscientemente las vamos generando.

A mi parecer, es como el dolor que nos advierte de que algo no está bien en el cuerpo a causas de nuestro comportamiento o por algo que no debíamos comer “somatizamos” y en el caso de las emociones sentimientos constantes hacia o respecto a algo nos encierran en un círculo y nos orillan a dar vueltas hasta que las resolvamos.

Como ejemplo podemos referirnos a la carta del tarot “La luna”, la cual nos habla sobre estas comunes pautas de auto engaño que nosotros mismos tratamos de ocultar para no enfrentarnos al cambio, sin embargo, de la misma manera que el cuerpo; cuando sufre una herida y esta no se atiende llega a complicarse, sucede lo mismo con estas heridas emocionales que cada vez van tomando más fuerza hasta que comienzan impedir crecer, actuar o disfrutar todos nuestros aspectos o áreas de vida.

Por lo tanto, merecen nuestra atención y deben ser sometidas a un proceso de curación y comúnmente, estos daños tienen un origen en los conflictos internos a los que no se ha dado una correcta solución o pendientes emocionales que no se han tratado o comunicado generando obstrucciones en el éxito y logro del desarrollo.

Cuando los conflictos son un impedimento de vivir el día a día se deberá consultar a un experto ya que podría originar alguna patología o trastorno mucho más serio. Tener conflictos emocionales menores es lo más común del mundo, aunque nunca nos hayan enseñado a superar, sanar y deshacer estos nudos que andamos cargando como si fueran bolas de grasa estancadas en los músculos.

Para ello, es recomendable seguir los siguientes pasos antes de dormir, como si de lavarse los dientes se tratara.

Pasos a seguir para cerrar ciclos emocionales.

1.- Reconocer y Ser honestos, admitiendo que muchas de nuestras acciones son fruto del daño emocional y aceptar que podemos distorsionar de alguna manera la realidad a nuestra conveniencia.

2.- Analizar y Elaborar una lista – sin acción seguiremos igual – donde anotaremos incidentes, circunstancias, personas o situaciones que marcaron negativamente nuestra vida. 

3.- Ser Consientes y Responsabilizarnos de aquellas acciones que nos corresponden, sin duda, es un proceso difícil y aún más, el perdonarnos y perdonar a los demás. 

4.- Entender que no podemos retroceder el tiempo para cambiar nuestras acciones o la de los demás. Al pasado hay que comprender para actuar en el presente. 

5.- Remplazar las creencias y percepciones que lastran nuestro desarrollo. Asociar las experiencias dolorosas con pensamientos dignos y aprender de ellas para liberarnos. 

Te recomiendo Mentiras y engaños, las sombras que nos rodean  que está muy relacionado al cierre de emociones.

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