Plantas Místicas y Mágicas: La Malva.

Como su nombre indica, esta flor de pétalos delgados es de color malva. Posee un gran tallo que le da un aire majestuoso. Las malvas destacan por sus hojas acorazonadas y sus flores de numerosas tonalidades.

El género de Malvas es originario de las regiones templadas, subtropicales y tropicales de África, Asia y Europa.

Las malvas son plantas perennes que se mantienen verdes durante todo el año. Pueden llegar a medir el metro de altura, por lo que se las consideran hierbas. Presentan una base leñosa, con tallos erectos. Sus hojas son enteras, en forma de corazón y con 5-7 lóbulos poco pronunciados. Y las flores suelen desarrollarse de manera solitaria (ocasionalmente lo hacen reunidas en racimos laterales).

Creencias y Costumbres sobre La Malva.

La malva, símbolo de sosiego y dulzura, era utilizada por los griegos hace más de dos milenios, como Hipócrates, quien la recomendaba como emoliente y laxante, propiedad que ha sido demostrada, y siguen vigentes en la actualidad.

En Grecia y Roma antigua era apreciada por sus virtudes cosméticas y terapéuticas. En Italia, en el siglo XVI, se le dió el nombre de omnimorbia, que significa «contra todos los males».

Las flores de la malva son grandes aliadas de la magia, considerada como una flor de dulzura y abundancia. Es utilizada en rituales de amor, su propiedad mágica es la de suavizar el carácter, de calmar situaciones ásperas para facilitar el dialogo. Ligada al elemento agua enfría los ánimos y permite que todo fluya en armonía.

Sus energías están ligadas también a la suerte y la abundancia, y está especialmente recomendado su uso en rituales de parejas, donde se desea reforzar la unión y prosperar juntos.

Deseos e Intenciones a la hora de regalar Malvas

Sus virtudes medicinales fueron reconocidas y especialmente apreciadas desde la más alta Antigüedad: emoliente, laxante, purgante y diurética.  A pesar de los beneficios se le atribuye una tradición de tristeza de amor, de despecho, de decepción y de penas en el corazón. Sin embargo, ofrecerla a un ser querido entre el 8 y el 14 de enero, durante la segunda semana del año, es una muestra de gran sinceridad y pureza de corazón; puesto que así se demuestra la buena disposición para el año que acaba de empezar.

Propiedades medicinales de la Malva

Las flores y hojas de la malva contienen altos porcentajes de mucílago, un adherente vegetal que le otorga sus propiedades suavizantes al formar una capa sobre la superficie de la piel que la protege de las agresiones del medio ambiente. Los mucílagos facilitan la cicatrización de heridas internas, lesiones de las mucosas. Las vitaminas A, B y C presentes en su composición le brindan propiedades calmantes, desinflamatorias, suavizantes, laxantes, cicatrizantes, digestivas, expectorantes y regeneradoras de la piel.

Como ves, sus aplicaciones son muchas y variadas, pues sirven para tratar numerosas afecciones y enfermedades, pero destacan los siguientes usos:

Las malvas son perfectas para tratar enfermedades del aparato respiratorio pues tiene propiedades emolientes que suavizan las mucosas respiratorias y reducen la inflamación.

Actúa como antiinflamatorio de las vías aéreas superiores, y de los bronquios. De igual modo, la infusión de hojas de malva actúa como expectorante natural, disolviendo las flemas. Además de actuar contra catarro, ronquera y tos. Preparar té de dicha planta. Beber 2 a 3 veces al día. Asimismo, realizar vahos y gárgaras, para desinflamar garganta y oídos.

Son populares en afecciones del aparato digestivo, por ejemplo, sirven para tratar el estreñimiento o un estómago irritado.

También se emplea en el tratamiento de heridas, llagas y picaduras de insectos. Se puede machacar la planta tierna y aplicarla a la parte afectada o usar el jugo de la misma para tratar una zona concreta.

Sirve en baños y apósitos contra las úlceras, quemaduras y erupciones cutáneas (es bien conocido su uso tradicional en el tratamiento de hemorroides). Su acción emoliente es muy útil para su aplicación en cataplasmas contra furúnculos y ablandamiento de bultos.

Los mucilagos que contiene esta planta es muy recomendable para eliminar los granos grasoso, a través de la decocción de 50 gr. de hojas secas de malva en un litro de agua. Una vez fría, lavar la zona afectada con este líquido. Incluso para que el efecto local sea más potente, se puede aplicar una compresa con la decocción, lo que desinflaman la zona donde se encuentra el grano, reduciendo el enrojecimiento y el dolor punzante que, en ocasiones se produce, gracias a este componente repara el tejido, estimulando su cicatrización, con lo cual los granos se eliminarán más rápidamente.

Esta planta también tiene aplicaciones culinarias. Ya en la antigüedad se empleaba en la elaboración de diferentes platos, en los que se mezclaban con otros vegetables alimenticios. Actualmente, las flores se comen en ensaladas y las hojas como si fuera una verdura.

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